En las Escuelas Infantiles hay algunas incidencias, una de ellas son los mordiscos. ¿Qué hacemos cuando un niño muerde a otro?
¿Un mordisco es una agresión?
¿Qué opinión tenéis al respecto?, ¿Piensas que un niño de 1-3 años quiere hacer daño a otro intencionadamente?, ¿Crees que la ausencia de lenguaje puede ser el responsable de esta circunstancia?

Un mordisco que da un niño a otro NO es una agresión. Es una conducta impulsiva, involuntaria y no regulada que ocurre con frecuencia de 1 a 3 años.
¿Por qué dan mordiscos las criaturas a estas edades? Busquemos un poco de comprensión:
- El lenguaje es el mayor regulador de la conducta y a estas edades está en pleno proceso de maduración.
- No hay una gestión de la frustración y eso se traduce en una respuesta inmediata desde el lenguaje que controlan a estas edades: el del cuerpo.
- Durante este periodo la boca es la principal vía de aprendizaje y exploración, Freud hablaba de la etapa oral y es ahí donde ocurren la mayor parte de las cosas en este periodo.
- La dentición está en su auge y van saliendo «dientecillos» que, a veces los ponen rabiosos, nerviosos… Más impulsivos.

Ciertas imágenes de la infancia se quedan grabadas en el álbum de la mente como fotografías, como escenarios a los que, no importa el tiempo que pase, uno siempre vuelve y recuerda.
(Carlos Ruiz Zafón)
El papel de la escuela en este sentido es el de acompañar y ayudar a las criaturas a regular esta conducta para que poco a poco vaya disminuyendo en frecuencia e intensidad. Por supuesto trabajar con las familias para que entiendan qué hay detrás de un mordisco y el valor pedagógico que implica un acompañamiento respetuoso del mismo.
Os dejamos con este artículo de la Revista Rosa Sensat, nº 124 que explica muy bien qué significa un mordisco en la infancia. Disfrútenlo…
Y mientas, hasta la próxima que nos encontremos aquí… ¡Pónganle colores a la vida!
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